Austero e incómodo
silencio el que encuentro
en las bocas,
en los gestos,
de todos aquellos que
dicen representarnos.
Silencios ante el Hambre,
Silencios ante la Corrupción,
Silencios ante la Pobreza,
Sólo SILENCIOS.
De ustedes los intitulados políticos
no es el Sol, ni el Agua, ni la Tierra,
ni todo aquello que por ellos y/o en ellos
nazca, crezca.
Pero de vuestra memoria se borró
como un mal recuerdo doliente
¿Y como hacer para que volváis a recordar?
¿Tenemos que morir todos
menos sus excelencias
para que os percatéis que
vuestra vida no es
la única en este Planeta?